Hora de progreso

Comentarios políticos, por Juan Luis Calbarro

Querido Rubén

jlcalbarro | 04 Agosto, 2008 21:23

Querido Rubén:

Este blog se está convirtiendo en una especie de correspondencia, cosa que no me disgusta. Me alegra que esta vez sean noticias tuyas, aunque sea para llevarme la contraria. Gracias por tu mensaje y sobre todo por el tono: así no hay manera de pelearse.

No estamos de acuerdo en nuestra apreciación del Manifesto por la Lengua Común. Además, creo que te equivocas al poner el acento en los aspectos formales, cuestionando la intelectualidad de un texto que firmaron una serie de intelectuales cuya solvencia no parece que ni tú ni yo estemos en posición de cuestionar (Savater, Vargas Llosa, etc.), pero un texto que en sí no es intelectual. Tú lo has visto e inviertes gran parte de tu esfuerzo en demostrarlo, pero es un esfuerzo baldío: se trata de un texto de carácter divulgativo por su propia naturaleza y, creo, no aspiraba más que a dejar claras unas posiciones políticas en torno al llamado "conflicto lingüístico", que no es sino un conflicto de libertades.

Dices que quieres debatir; perdóname si doy consejos que no me toca dar, pero el mejor método para debatir no es declarar a priori que algo es "una sarta de inexactitudes, demagogias y perversiones" y después no argumentarlo. Dices que tu extenso comentario a mi artículo no es más que una "introducción" (válganos Dios...) pero, así y todo, se agradecería que trajeses a él algo más que descalificaciones generales.

Por ejemplo: no se puede opinar, sin bajar al texto, que el Manifiesto encierre "objetivos de política lingüística pura y dura, de carácter centralista para más señas; buscando soterradamente relegar a las lenguas no comunes al mero papel de lenguas pintorescas, particularidades culturales de la región que en nada pueden pretender llegar a la altura legal y de uso de la Lengua Común". No se puede o no se debe, porque el Manifiesto dice lo contrario en varias ocasiones. No se debe tampoco decir, sin demostrarlo, que "presenta una realidad de la situación lingüística en Cataluña distorsionada, cuando no falsa", porque el Manifiesto atiende exclusivamente a actuaciones y políticas constatables de quienes gobiernan Cataluña, Baleares, Galicia y País Vasco, y en ningún momento pone en duda la salud del castellano, sino que denuncia el recorte de los derechos de los castellanohablantes. Espero tus argumentos.

Por abundar en las cuestiones formales en las que entras, tu chanza a propósito del empleo del adjetivo "universal" al castellano no se sostiene: en la transcripción del diccionario que tú mismo haces se encuentra la refutación de tu crítica. Sólo hace falta fijarse en la segunda o en la tercera acepción y no en la primera, tal y como haría cualquier lector familiarizado con un discurso filosófico elemental, y lo que tú llamas "divertido error" se vuelve en tu contra.

Luego cargas contra la asimetría que el Manifiesto dice que existe entre las diversas lenguas oficiales en España. La asimetría no es nada que haya que justificar, Rubén: es una circunstancia de las que componen nuestra realidad. Lo único cierto es que el castellano se habla en toda España y las lenguas cooficiales sólo en regiones concretas, situación que, creo, se puede describir acertadamente como asimétrica. Y describir correctamente la realidad es una condición sine qua non para poder analizar y resolver los problemas con éxito. Por ejemplo: puede no gustarnos que Baleares e incluso que Honolulu no pertenezcan ni hayan pertenecido nunca a Cataluña, pero para vivir la realidad sin esquizofrenias y no perjudicar a nuestros semejantes conviene reconocerlo antes de, pongo por caso, meterse en política.

También te parece incoherente aquello de defender que las lenguas no tienen derechos y que, sin embargo, el Manifiesto afirme que el castellano "goza del deber constitucional de ser conocido". Ya le había leído a alguien este presunto argumento y, si bien coincido contigo en que la expresión no es todo lo acertada que a mí me gustaría, también es verdad que todo el mundo puede entender lo que quiere decir: la Constitución sólo marca la obligación común a todos los españoles de conocer una lengua, que es el castellano. En las regiones bilingües, conocer dos será estupendo, pero que en ellas la tendencia sea hacia el monolingüismo va en contra del precepto constitucional. Parece de cajón.

Consecuencia de que el castellano sea lengua de uso universal en España y de que, por tanto, la situación de las diversas lenguas españolas sea asimétrica es que sólo hay una lengua que en España pueda llamarse común y servir a efectos de cohesión social y económica y como vehículo de igualdad: el castellano. Los ejemplos son muchos (la educación, el acceso al trabajo, etc.) y el Manifiesto desgrana algunos; no creo que sea necesario que insista en ellos.

En cuanto a las llamadas políticas lingüísticas, me reitero: si UPyD llega al poder local, se acabarán los departamentos de Política Lingüística. El fomento y la protección de las lenguas se lleva a cabo desde unas instituciones educativas que funcionen correctamente. Dedicar recursos cuantiosos en tiempos de crisis a campañas paletas como Ara és la teva es, además de pésima administración, una intromisión en la vida de la gente. Que el gobierno de Baleares acose a una compañía aérea como Air Berlin para que cambie su política de atención al cliente y gaste dinero y energías en normalizarse, en un momento económico en que las compañías aéreas se tambalean, y al mismo tiempo que se está reclamando al gobierno de la nación la cogestión del aeropuerto de Palma, parece el colmo de la insensatez. Si Air Berlin muda su base a Murcia no será sólo por evitar la imposición lingüística, pero ¿no se podrá decir que el Govern alentó la mudanza? Seguramente Antich estaría orgulloso: nos hundiremos en la miseria, pero será una miseria en la nostra llengua... Si el intervencionismo por sí mismo es malo, el intervencionismo irrespetuoso e inútil ya no te digo. Y es que una cosa es proteger el patrimonio cultural de quien voluntariamente lo requiera y otra decirle a la gente en qué coño tiene que hablar. Esto último es una impertinencia. Por no hablar de la reglamentación casi soviética de la lengua en la educación y en la administración. En Mallorca, según la normativa de normalización lingüística, si una empresa aspira a un contrato público, ha de entregar su documentación en catalán; si no, no se la admitirán, aunque su proyecto sea el más beneficioso para la ciudadanía. En el Conservatorio de Palma -siendo como es el de la música un ámbito internacional por naturaleza- se le niega una plaza de profesor a un experto hispanoamericano porque no tiene el correspondiente certificado de catalán, y en cambio se le da a un paleto con certificado, perjudicando así la calidad de la futura educación musical de generaciones enteras de mallorquines, que ni siquiera serán catalanohablantes, porque hablarán lo que les dé la gana hablar, pero tal vez no podrán ser instrumentistas excelentes. Y algunos directores de escuela se pasean por el recreo para llamar la atención a los niños que hablan en castellano. Y los inspectores se pasan por tiendas y bares (castellanohablantes) para conminar a sus dueños a que editen sus cartas y sus rótulos en catalán; cosa que no me consta que suceda si el establecimiento es chino (aunque si sucediese sería igualmente inicuo). ¿A ti esto te parece normal?

El problema aquí es que a los nacionalistas no les gusta la realidad. No les gusta admitir nada que comprenda el conjunto de España y lo considere propio, porque prefieren las patrias chiquitas y provincianas que se han inventado para muñirlas sin obstáculos; patrias imaginarias que nada tienen que ver con la magnífica Cataluña ni con el País Vasco envidiable que una vez existieron, y que pueden volver a existir si dejamos de prestar oídos a la mitología de la secta. Tampoco les gusta admitir que en todas esas regiones de España el castellano es hablado con tanta naturalidad como la lengua vernácula; en algunos casos, como el País Vasco pese a la ingente inversión oficial en comisarios lingüísticos, muy mayoritariamente. Y lo que menos les gusta admitir es que uno puede ser un perfecto catalán, un excelente menorquín o un gallego de pro viviendo la vida en castellano. Su derrota, no obstante, es que la realidad es tozuda y acaba imponiéndose.

De ahí que, ante los abusos oficiales, empiezan a aparecer movimientos cívicos que, cansados de que los prejuicios de la secta se impongan sobre los derechos y libertades y sobre la conveniencia común, se pronuncian en contra del absurdo estado de cosas. Y la secta, acostumbrada a décadas de silencio, se duele. Esto es lo que pasa, Rubén.

Por eso ni ellos entran ni tampoco tú has entrado en el contenido del Manifiesto: porque hay cosas que no son defendibles. Por ejemplo, no es defendible que a los ciudadanos se les prive del derecho a escoger su lengua materna como lengua vehicular de la educación de sus hijos, siendo su lengua materna además una de las dos oficiales en el territorio y encima lengua común del estado. Es algo que no sucede en ningún país democrático del mundo. Este derecho fue reclamado por los nacionalistas cuando a los catalanohablantes se les privaba injustamente de él, y bien que hacían. Ahora que a quienes se les niega es a los catalanes que hablan castellano, prefieren elogiar las bondades de la inmersión lingüística. Pero esto sí es una perversidad, y ya va siendo hora de que la denunciemos. Porque, a ver si nos enteremos de una vez, hablar castellano no es mejor ni peor que hablar catalán, ni lo uno ni lo otro da ni quita derechos, ni tiene consecuencias políticas para el ciudadano mientras no nos empeñemos en atribuírselas; pero en este caso cada cual tendrá que hacerse responsable de sus verdades y de sus mentiras.

Sobre todo esto te recomiendo un artículo muy simpático que ha salido hoy en el diario La Rioja, firmado por un compañero de allí.

Lo dicho: no estamos de acuerdo, lo cual no me impide pedirte que cuando pases por Mallorca avises y nos tomemos algo juntos, y hablemos en la lengua que a ambos nos dé la gana, porque seguro que nos entenderemos. Un fuerte abrazo.

Comentarios

Atención pregunta

Preocupat | 05/08/2008, 16:54

Una pregunta:
Si la Constitució Espanyola, art. 3, diu que les “llengües espanyoles [distintes del castellà] seran també oficials en les respectives Comunitats Autònomes d’acord amb els seus Estatuts.” I el respectiu estatut digués que X llengua “és oficial de la Comunitat Autònoma i tots els x*t tenen el deure de conèixer-la i el dret d’usar-la” ens trobaríem davant un dret exquisidament constitucional consagrat i protegit per la ídem? O davant una merda de constitució?

Les fòbies son molt dolentes per la salut, cuida’t confit que no tenguis una pujada de sucre.

Fòbies

Juan | 05/08/2008, 19:07

Estimat Preocupat:

Moltes gràcies per preocupar-te de la meva salut. Jo cuidaré el meu sucre si tu promets millorar el teu sentit de la ironia.

Potser un estatut que imposa obligacions anticonstitucionals deuria ésser modificat, no creus?

Saludos.

Fobies

Preocupat | 05/08/2008, 19:42

Disculpa, tenc la ironia un poc constipada i a l’estiu això cura lentament, però es una dolència menor.
Saps que passa? Record les classes de lògica de l’institut, impecablement castellanes,
“si A = B
y B = C
Entonces A = C”.
Clar, "entonses" el suposat Estatut = A.
Deu ser curtor, ja m’ho faré mirar.

Sobre perversidades y sistemas lingüístcos

Rubén Casado | 07/08/2008, 13:08

Hola Juan, disculpas por el retraso. Encantado estoy yo también de que sepamos el uno del otro, y recojo la invitación para tomar algo juntos más pronto que tarde. Para que no digas que te escribo para llevarte la contraria, te diré que tienes razón: los aspectos formales no son los más importantes, ya lo digo yo mismo en el comentario; y las conclusiones se ponen después de los argumentos, es un error que cometí consciente y deliberadamente, con el propósito de no hacer (aún) más largo mi comentario y a la vez ir creando un poco de polémica. Considéralo como la introducción a este comentario. Y como ahora me toca argumentar, allá voy:

1. “sarta de perversiones, demagogias e inexactitudes”
Dice el manifiesto: “Desde hace algunos años hay crecientes razones para preocuparse en nuestro país por la situación institucional de la lengua castellana… [] … (se trata) de una inquietud estrictamente política: se refiere a su papel como lengua principal de comunicación democrática en este país”. Preocupación en las CCAA’s con dos lenguas oficiales, se entiende, porque en las otras solamente se usa una, y sería absurdo que su papel como principal lengua de comunicación democrática generase preocupación. De esta frase se desprenden dos mensajes:
- En las CCAA’s bilingües (usaré Cataluña otra vez para los ejemplos) la lengua principal de comunicación democrática (¿?) no está siendo en estos momentos la castellana (¿y qué?),
- Esta situación es anómala, es motivo para preocuparse.
O sea, que el estado natural es que la lengua principal de comunicación democrática en Cataluña sea el español. ¿Por qué? ¿Dónde lo dice? ¿En base a qué? No lo veo por ningún lado en la Constitución, ni se deduce de ningún modo, ni siquiera se presentan argumentos. En cualquier caso deben estar bastante a la par, porque en las relaciones de los ciudadanos con la Administración Central se usa preponderantemente el castellano, y en las autonómicas predomina el catalán; pero decir que la principal lengua de comunicación democrática debería ser el castellano, es decir falsedades, o si se quiere, ‘presentar una realidad de la situación lingüística en Cataluña distorsionada, cuando no falsa’.
Siguiente:
“sólo una de ellas -el castellano- goza del deber constitucional de ser conocida ... [] Es decir, hay una asimetría entre las lenguas españolas oficiales, lo cual no implica injusticia (?) de ningún tipo”. Inexacto, o por lo menos incompleto.
Dices en tu último artículo que cuando (ellos) dicen ‘asimetría entre lenguas’, solamente se refieren a que el castellano es oficial en todo el Estado, mientras el catalán lo es sólo en Cataluña:“el castellano se habla en toda España y las lenguas cooficiales sólo en regiones concretas, situación que, creo, se puede describir acertadamente como asimétrica”. Es obvio que no te mueve la mala fe, aunque yo esto al conocerte ya lo sabía. Yo creo que se refieren a ‘asimetría’ en Cataluña en el sentido de preponderancia, de que el español es ‘más oficial’ que el catalán (lo cual es otra falsedad, una no es ‘más oficial’ que la otra en Cataluña). ¿Por qué la necesidad de aclarar que ello no implica injusticia alguna?
Pero vayamos a tu tesis. Si tú crees entonces que la asimetría se refiere solamente a un aspecto geográfico ¿estás de acuerdo conmigo en que las dos lenguas son igual de oficiales en Cataluña, o piensas una es más oficial que la otra (y he aquí la ‘asimetría)? Te lo pregunto porque lo primero significa que los ciudadanos en esas CCAA’s tienen los MISMOS DERECHOS Y OBLIGACIONES para con las dos lenguas, los MISMOS, no más, ni menos. He introducido un término que a lo mejor no le gusta a alguno: ‘obligaciones’. Efectivamente, los ciudadanos tenemos derechos, pero también obligaciones, un pequeño engorro necesario para que tengamos una vida en paz y mejor. Pues bien, es ABSOLUTAMENTE FALSO que las disposiciones del Estatuto que reconocen la obligación de conocer tanto el castellano como el catalán sean anticonstitucionales. Éstas son las perversiones, falsedades y distorsiones de la realidad lingüística a las que me refería. En la Constitución, por mucho empeño que le pongáis, no existe referencia alguna en contra de la obligación de conocer el catalán, todo lo contrario, la refrenda. El artículo 3 del Título Preliminar de la Constitución dice exactamente:

1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.
2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.
3. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección.

Los honestos intelectuales redactores del MPLC nos citan el punto primero y el tercero, pero no el segundo ¿Se llama demagogia o inexactitud?
El punto 2 dice ‘también oficiales’, no dice MÁS OFICIALES, ni MENOS OFICIALES. También dice: ‘de acuerdo con sus Estatutos’. No puede estar más claro. Dices en tu artículo que describir correctamente la realidad es una condición sine qua non para poder analizar y resolver los problemas con éxito. Yo diría aún más: reconocer y aceptar esa realidad es una condición sine qua non para lograr describirla correctamente. Si a esto le sumamos la voluntad para resolver los problemas, ya tendremos casi todo el trabajo hecho. Tan importante y difícil es que los nacionalistas catalanes acepten que Mallorca no es Cataluña, como que los nacionalistas españoles acepten que en Cataluña existen dos lenguas igual de oficiales que son de obligado conocimiento.

La verdad, Juan, es que creo que si se aceptara la verdadera cooficialidad de las dos lenguas en Cataluña, por parte de los que piensan de un modo y de los que piensan del modo contrario, se acabarían el 99 de los problemas que existen sobre este asunto.

“esta disposición tan generosa como justa, proclamada para acabar con las prohibiciones y restricciones que padecían esas lenguas” … esta es otra gran perversión, pero mejor no sigo, que me alargo. Existen más demagogias, perversiones e inexactitudes en el texto, destinadas a lanzar el mensaje de que el catalán es una bonita ‘particularidad lingüística’, que es ‘patrimonio cultural’ que es ‘estupendo conocer’ que además las leyes son ‘generosas’ con esta acepción, etc etc; pero no quiero continuar con ellas para no hacerme pesado (pido disculpas), te aseguro que sólo con una lectura detallada del mismo se descubren un montón.

Y para veas que de verdad no trato solamente de llevarte la contraria (tan sólo un poco), te diré que estoy de acuerdo contigo en otros puntos:

Estoy de acuerdo con que muchas veces se da el caso de funcionarios que cometen abusos y no respetan los derechos lingüísticos de los ciudadanos, lo cual obviamente es reprobable. Conductas que generalmente se sitúan fuera de la ley. Pero esos atropellos se producen en los dos sentidos, hay ejemplos a patadas; un policía no puede decirme a mí la lengua que debo usar con él, ni por supuesto le puede decir lo mismo un maestro a un niño en el colegio. Así que luchemos por arreglar una situación que los dos consideramos injusta y denunciemos los DOS tipos de atropellos.
Estoy también de acuerdo con que el sistema de inmersión lingüística en la enseñanza en Cataluña es ‘asimétrico’, y no debería serlo. Es injusto y además genera ciertos problemas sobre la educación de los niños, que en algunos casos no aprenden bien el castellano hasta que ya son mayorcitos, lo cual me parece muy grave. En lo que no estoy de acuerdo es en la solución que tú ofreces, que no discrimina pero no me parece buena, porque no soluciona este problema, y además crea el contrario: habría niños que no aprenderían bien catalán, lo que es igual de grave, aunque a la gente no se lo parezca (esa significa igualdad, que tengamos las mismas percepciones sobre las dos lenguas). Además separaría desde la escuela a los niños en ‘ellos’ y ‘nosotros’, lo que no me parece buena idea. Tampoco me parece bien la solución del MPLC, el punto 2, que dice que la enseñanza podrá ser en lengua castellana exclusivamente, o bilingüe, pero nunca en lengua catalana; porque elimina una injusticia para implantar la misma, pero de sentido contrario. Me gustaría que me aclarases si estás de acuerdo con este punto, porque forma parte del MPLC que firmas y defiendes, y se contradice con lo que defiendes en tu blog sobre que un padre debe tener el derecho a que sus hijos estudien en su lengua materna. Opino que el sistema más justo, y el que me gustaría para mi comunidad es el que escolariza a todos en el mismo grupo completamente bilingüe. Creo que es el más correcto porque no discrimina, porque es el que mejor garantizaría la enseñanza de las dos lenguas, y porque no dividiría a los niños en grupos en base a la lengua vehicular de enseñanza. También ofrece menores problemas logísticos, pero esto es totalmente secundario.

No continúo porque ya me he enrollado otra vez. También quiero animar a que la gente escriba lo que le parezca, no creo que deba apropiarme del contenido de este blog. Si vemos que esto puede suceder, me parecería muy bien continuar el debate por mail. Te vuelvo a enviar el mejor de mis abrazos.

Rubén

Re: Querido Rubén

Eli | 10/08/2008, 12:54

Buenos días Don Juan.
Acabo de leer la entrevista a Savater en Última Hora, realizada en sus últimos días de vacaciones, por lo que comprendo que no se haga mucha referencia al "Manifiesto", ni las recogidas de firmas en San Sebastián. Sin embargo, encuentro que hubieran enriquecido la sosa entrevista.

Esta semana me hice con un libro que recoge conferencias sobre nacionalismo vasco en 2003, en las que participó Savater. Creo que representa la postura de muchas personas cuando dice que el nacionalismo le aburre, no le interesa, le resulta un tema pesado, etc. En varias de sus páginas tengo anotaciones entre exclamaciones por su carácter conservador, casi antiliberal, pero supongo que al ser una transcripción y no un ensayo estructurado se pierde un poco entre la maleza.

En el capítulo de ese libro que le comento, se muestra claramente un sentimiento de aburrimiento hacia el nacionalismo, casi de desprecio, actitudes comunes entre los no nacionalistas, e incluso entre aquellos que son nacionalistas sin saberlo. Lo que ocurre es que las personas con un sentimiento nacionalista (según la idea que Kohn proponía en su obra) tienen algo especial, que no comparten con los no nacionalistas: el sentimiento. Es en este punto donde Savater debería respetar un pelín más al resto de la "ciudadanía" que él defiende.
Por lo demás, espero que pase un buen fin de semana y saludos a usted y al resto de lectores.

respondiendo.

angelus | 12/08/2008, 20:25

La entrevista a Sabater, pensando que se la hizo un diario del grupo sierra, pues ha sido excelente, por que por lo general es un periodico bastante casposillo.
Para preocupado, siento decirle que la legislación es gerárquica, o sea hay leyes superiores a otras, es más, la constitución española está supeditada a los tratados europeos, por lo que hablar de igualdad ante leyes, solo quiere decir barbarismos.
Sobre que no se persigue el castellano desde las instituciones públicas baleares, le invito a acudir a las webs de los ayuntamientos de Arta o Capdepera, en las cuales podrá ver que son monolingües catalanas; como bien ha indicado los intelectuales del manifiesto, no se hace referencia al estado de la lengua castellana, sino de la libertad y derecho de poder usarla, una libertad cada día más atrófica en ciertos territorios, la cual un día puede consolidarse, como ya propuso CIU, que solo puedan votar en Cataluña quienes conozcan la lengua catalana...., esperemos que no exijan el nivel D.

Añadir comentario
 
Accessible and Valid XHTML 1.0 Strict and CSS
Powered by LifeType - Design by BalearWeb